martes, 20 de noviembre de 2012

TRASPLANTE DE LIGUSTRUM

 
 
Hace ya cerca de tres años, en la linde de una finca con una carretera local,  casualmente descubrí  un par de ligustrum conformados por numerosos troncos soldados entre si y recortados una y otra vez por las máquinas de limpieza de arcenes de carreteras, motivo por el que su altura no sobrepasaba los 60 cm. Aún creo tener dolorido el hombro de lo que me costó cargar con cada uno de ellos y meterlos en el asiento trasero del coche, uno aquella tarde y el otro al siguiente día.
Este que hoy he trasplantado es el más pequeño de los dos, aunque es cierto que la diferencia aunque notable, no es mucha.
Tras dos años en cajón de madera, este se deterioró tanto que opté por pasar el árbol a una maceta que en ese momento tenía disponible, aunque no era la ideal y además resultaba pequeña. Fué un trasplante forzado de esos que en ocasiones nos vemos forzados a realizar.
Como el árbol de un tiempo acá mostraba síntomas claros de debilitamiento y una pérdida de verdor en las hojas, a pesar de no ser época de trasplantes, me he decidido a hacerlo tratándose de una especie que soporta casi de todo sin mucho problema.
 
Así es que:
Las reglamentarias mallas en los agujeros de drenaje, las alambres de fijación y manos a la obra.
 
 
 
 
 
 
 
Suelto las alambres que tenían al amigo fijado a la actual maceta. Como veis no es que se trate precisamente de un "perejil".
 
 
 
 
 
 
 
 
Ya fuera de la maceta, peino y recorto las raíces y retiro el sustrato viejo, por cierto una cabellera de raíces de las que nos suelen gustar.
 
 
 
 
 
 
 
 
Le sierro un par de centímetros a los tocones de lo que fueron las diversas pivotantes, no parece que sea mucho, pero lo imprescindible para un plantado correcto.
 
 
 
 
 
 
 
 
quedando de esta altura y convenientemente plano el cepellón.
 
 
 
 
 
Arriba con él y a la nueva maceta.
 
 
 
 
 
Del nebari salen unos palos rectos que fueron en la recuperación, raíces externas convertidas en ramas a ras de suelo e incluso recuerdo que acodadas de forma natural y que hay que eliminar. Con el tiempo se trabajarán en shari o se eliminarán en su totalidad. Hoy he decidido dejarles un pequeño muñón..... tiempo habrá.
 
 
 
 
 
Una limpieza general y del nebari en particular, consistente primordialmente en eliminar raicillas aéreas y restos secos de detritus metidos entre las cavidades y los huecos entre los distintos troncos.
 
 
 
 
 
No está esento de caracter precisamente el Ligustrum.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La parte aérea está densificada en exceso, con numerosos brotes mal colocados y con varias ramas rectas, cruzadas e incluso atravesadas entre los distintos troncos. Todo ello formando una espesura verde que impide la entrada de la luz al interior y por tanto la brotación tan necesaria en las zonas más bajas. Así es que sierra, cóncaba y limpieza general.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El cambio es más que evidente, si lo comparamos con el aspecto inicial.
Una capita de sustrato fino de superficie y está listo el trasplante.
Ahora que descanse un poco y enseguida a alambrar y posicionar  las ramas, antes de que se llene de brotes. Que el tiempo vuela, o mejor las estaciones vuelan.
 
 
 
 
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Quiero terminar con esta foto tan expresiva de Feli.
 
Creo que el caracter del árbol no es para menos.
 
 



Y mientras la vida va pasando.........

viernes, 2 de noviembre de 2012

MODELANDO MI LAUREL

 
 
 
Comenzaba 2009 cuando una mañana visitando un vivero, encontré un laurel de más de dos metros de alto. Me llamó la atención enseguida su nebari, lo compré inmediatamente y tras pagarlo le pedí una sierra al empleado. Parece que estoy viendo sus ojos sorprendidos al ver que lo serraba a menos de 30 cm de la base.
A partir de aquí comencé una tarea que me parecia primordial, la de reducirle el tamaño de la hoja (razón esta tal vez por la que no se ven bonsais de laurel). Conseguí bajarlas en tres brotaciones a la mitad, como se puede ver en la entrada que en Marzo de 2010 puse al efecto.
 
También en Marzo de 2010 lo pasé a esta bonita maceta que me había regalado Carpinus y le dí una primera formación,
 
 
 
 
 
 







Esta es la zona por donde se serró, iniciando el corte y desgajando después, para buscar una terminación no a escuadra, que facilitase la formación del futuro ápice.




 
 
Esta zona de madera muerta la he trabajado, de momento de una manera un tanto elemental. Se puede hacer algo muy bonito, pero será en otro momento.
 
 
 


Y este es el resultado, tras el alambrado  y posicionado del verde. (Parte trasera).






He aquí el frente, con la zona apical ya bastante corregida, de manera que resalta un bonito movimiento, así como una considerable conicidad. Poco a poco iré trabajando esos inicios de  raíces externas, que afean el nebari. Pero esto será para el próximo trasplante, allá para el 2014, cuando vea qué se alimenta por cada una de ellas, y consecuentemente cual se puede eliminar sin que afecte al árbol.


Y mientras...... la vida va pasando......




miércoles, 31 de octubre de 2012

ESTA VIEJA HAYA

 
 
Hace ya dos años que recuperé este raro ejemplar de haya. A veces en las raíces que están al descubierto o en los nebaris de los ejemplares viejos de haya, se encuentran estas deformidades berrugosas y en raras ocasiones, además acodadas de forma natural, como la que veis.
La verdad es que me gustó de puro fea y enseguida la imaginé brotada, alambrada y adosada a una buena roca.
 
Brotada lo está desde unas semanas después de la recuperación, alambrada lo está desde hoy y adosada a una roca lo estará para febrero o tal vez antes. Quiero ceñir ese arco a la piedra de la manera más ajustada posible ( para eso están las herramientas de diamante, para trabajar la piedra ) y pasarla, claro está a una bandeja o tal vez a una laja de considerables dimensiones, donde el elemento dominante sea la piedra.
 
La maceta actual le ha ido de maravilla, tanto con el verde del ramaje veraniego, como con los recientes ocres del  otoño y que acaba de soltar. Fué un regalo de mi amigo y escelente ceramista "Antoce".
 
 
 
 
 
 
 



viernes, 26 de octubre de 2012

DE COMPRAS

 
 
En el pasado congreso Nacional celebrado en Bembibre, la verdad es que había poco mercadillo y salvo algunos ejemplares, la calidad y el tamaño de los futuros árboles fue mediocre. No obstante, me gustaron esta Pyracantha y este manzanito. Tienen un tamaño muy aceptable, un regular movimiento y además no me parecieron caros. Son árboles "agradables".
 
 
 
 
 
Este manzanito creo que me va a proporcionar buenos ratos de trasplante, formación y disfrute con la próxima floració. De momento casi que puedo ponerme a hacer sidra..... no en vano estamos en plena temporada y los llagares están al cien por cien.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

miércoles, 17 de octubre de 2012

EXPERIENCIA CON YEDRA

 
 
No es frecuente la yedra como bonsai, pero no por ello no voy a intentarlo como experiencia y como amplitud de conocimientos sobre distintas especies. Alguna he visto adosada a roca o enraizada en roca, con mucho acierto.
 
Ayer caminando con mi perra Jara por las inmediaciones de casa, me llamó la atención esta que me pareció un posible futuro bosque. Es una raiz  oculta en el sustrato a modo de valsa, del que salen unos troncos con cierto caracter.
 
Aqui la veis en su cajón de cultivo y a ver como evoluciona.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 10 de octubre de 2012

ANTES PIEDRA, AHORA SUISEKI

 
 
Siempre he sentido una enorme  atracción por las piedras, en las que en ocasiones veía o me inspiraban imágenes que algunos otros no apreciaban.
Siempre he tenido esa gran suerte.
 
Con el paso de los años esa inquietud en estado latente y que se vio acrecentada al sumergirme en el mundo del bonsai, al cual va tan ligada, "sale del armario" y se manifiesta como una gran pasión que me proporciona inmensas satisfacciones y a la que dedico siempre que puedo, largos ratos de lentas caminatas buscando, contemplando, admirando.....
 
En ocasiones, hay una piedra que  encuentra a su dueño y no al revés. Una piedra con unas características especiales de forma, color  testura.... etc. Inmediatamente deja de ser "piedra" para convertirse en Suiseki, sin que haya sido midificada su forma o testura en absoluto y tan solo con una mínima limpieza, en las manos del aficionado se convierte en algo con alma, con personalidad propia y rodeado de una cierta espiritualidad.
 
En una de mis salidas encontré esta que os muestro, en unos acantilados junto al mar y en la que el continuo ir y venir de las olas, a base de golgearla contra otras, fué quitando granito a granito las partes más blandas, hasta dejar tallado este gran oso sentado de espalda sobre la nieve e incorporado sobre sí mismo.
Creo que ambos tuvimos la suerte de encontrarnos en el momento preciso, cuando la Naturaleza dió por terminada su obra. Con el pasar de los días y los meses, tal vez hubiese sido tarde.
 
Ilusionado me he puesto a construirle su Daiza....... me he puesto a construir mi primera Daiza.
El proceso es el lógico y que secuencialmente reflejo en estas imágenes.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 


Ahora sí que luce mi Suiseki y bueno.......
Estoy satisfecho de este mi primer trabajo con la madera.

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Y mientras la vida va pasando........